El Rana es un artista de Milán cuya obra se mueve entre la iconografía sacra, la memoria popular y el imaginario del tatuaje tradicional.
Sus piezas funcionan como relicarios contemporáneos: corazones, símbolos y figuras que evocan devoción, cuerpo, fe, fragilidad y eternidad.
Trabaja con materiales recuperados, exvotos y marcos antiguos, resignificando objetos cargados de historia para construir un universo visual entre lo sagrado y lo terrenal.
Su estética tiene una presencia muy reconocida e influyente dentro de la cultura del tatuaje, donde su lenguaje simbólico ha resonado profundamente durante años.