No seríamos una galería moderna si no abrazáramos el uso de la tecnología. ¿Quieres hacerte una idea de cómo te queda la obra que te está robando el corazón?
Zinsky
Las serigrafías de Zinsky juegan con la iconografía clásica de la calavera para lanzar un mensaje directo sobre la fragilidad de la vida y el espíritu rebelde de nuestra época. Con una estética cruda y contemporánea, estas piezas mezclan el lenguaje del street art con el pop más oscuro, convirtiendo cada obra en una declaración visual potente y sin concesiones.
Serigrafía sobre papel en 3 y 4 colores.
Obra enmarcada con cristal y marco de madera.
Medidas: 45 x 35 cm · Año: 2024.
KARYNGA
Una pausa dentro del caos. Dos miradas que parecen observarlo todo, flotando entre patrones y colores hipnóticos. Una obra que habla de introspección, de bajar el ritmo y respirar en medio del ruido. Karynga nos propone aquí un momento de calma dentro de su universo convulso.
En esta obra, Lofish lleva la técnica del lápiz a un nivel de precisión casi fotográfico. El dominio del sombreado y la transición de luces construyen un retrato lleno de fuerza y delicadeza a la vez.
La limpieza del trazo y la profundidad del volumen convierten la figura en una presencia serena pero contundente, donde cada detalle —desde la piel hasta el gesto— está medido con intención.
Una pieza atemporal, sofisticada y fácil de integrar en cualquier espacio que busque equilibrio y carácter.
Obra enmarcada de lápiz sobre papel. Medidas: 70 x 50 cm
ALEX M.DIEZ
Alex M. Díez nos lanza de lleno a su mundo subrealista, un universo propio donde lo urbano, lo infantil y lo inquietante conviven sin reglas. En Diabetes Kid, el artista juega con las dimensiones, las proporciones y los símbolos, creando un personaje tan tierno como perturbador, que parece sacado de un sueño extraño… o de una pesadilla con colores pastel.
Su lenguaje es directo, gamberro y profundamente personal. Alex no busca explicar, busca provocar. Sus personajes flotan entre lo real y lo absurdo, retuercen la lógica y nos obligan a mirar dos veces. Todo parece divertido hasta que deja de serlo. Y ahí está la magia.
Una obra potente, con mucho carácter, que representa a la perfección el imaginario salvaje y libre de uno de los artistas urbanos más inclasificables.
Técnica mixta. Obra enmarcada, medidas: 70 x 90