No seríamos una galería moderna si no abrazáramos el uso de la tecnología. ¿Quieres hacerte una idea de cómo te queda la obra que te está robando el corazón?
Una pieza construida desde la precisión absoluta del lápiz, donde Lofish explora el volumen y la identidad a través de una técnica minuciosa y casi escultórica.
El trazo, paciente y controlado, genera una figura híbrida que juega entre lo humano y lo simbólico, con una elegancia silenciosa que atrapa desde la primera mirada.
Una obra que habla en voz baja, pero permanece.
Obra de Lápiz sobre papel enmarcado. Medidas: 50 x 40 cm
ARLES GAYO
“Solo bebo tormentas” es una obra de ARLES Gayo que nos sumerge de lleno en un universo subrealista, intenso y profundamente simbólico.
La figura central parece habitar un espacio suspendido entre lo onírico y lo emocional, donde el caos, la energía y la ironía conviven en equilibrio. Colores vibrantes, detalles casi alucinados y una narrativa visual que invita a mirar más allá de lo evidente.
Realizada en acrílico sobre lienzo con bastidor, esta pieza de 90 x 70 cm es una explosión de magia visual y actitud, una obra que no se contempla: se siente.
ARLES Gayo construye escenas donde la tormenta no se evita, se bebe. Y ahí está la fuerza.
LEO PERALTA
Color, infancia y cultura pop fundiéndose literalmente. Meltingpop es una explosión dulce donde los iconos se derriten en un helado imposible. Leo domina el lápiz de color con una técnica delicada y vibrante sobre papel ARCHES 300 g, logrando una obra luminosa y detallista.
Una pieza que despierta nostalgia y sonrisa inmediata, ideal para espacios que buscan frescura, ternura y ese punto divertido que caracteriza su universo.
Dibujo con lápices de colores sobre papel ARCHES 300 gramos
30 x 42 cm
CORALL LEYVA
«Believe”de Corall Leyva es pura intensidad emocional. Retrato femenino que mira de frente, cargado de símbolos, corazones, mensajes y capas de color que hablan de amor, fuerza y vulnerabilidad a partes iguales. Sus obras son un fragmento de su universo: delicado y salvaje, dulce y rebelde, íntimo y explosivo.
Son obras que no solo decoran, conectan. Con quien las mira, con quien las siente, con quien se atreve a colgarlas en su casa para recordar que el arte también es emoción cruda.
Medida: 118 x 78 cm
ALEX M.DIEZ
Alex M. Díez nos lanza de lleno a su mundo subrealista, un universo propio donde lo urbano, lo infantil y lo inquietante conviven sin reglas. En Diabetes Kid, el artista juega con las dimensiones, las proporciones y los símbolos, creando un personaje tan tierno como perturbador, que parece sacado de un sueño extraño… o de una pesadilla con colores pastel.
Su lenguaje es directo, gamberro y profundamente personal. Alex no busca explicar, busca provocar. Sus personajes flotan entre lo real y lo absurdo, retuercen la lógica y nos obligan a mirar dos veces. Todo parece divertido hasta que deja de serlo. Y ahí está la magia.
Una obra potente, con mucho carácter, que representa a la perfección el imaginario salvaje y libre de uno de los artistas urbanos más inclasificables.
Técnica mixta. Obra enmarcada, medidas: 70 x 90